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lunes, 29 de mayo de 2017

LA IMPORTANCIA DEL DEPORTE EN LOS NIÑOS

Las actividades deportivas le ayudan al pequeño a conocer mejor su cuerpo (tanto sus potencialidades como sus limitaciones). Por lo tanto, favorecen su autoestima y su capacidad de realizar lo que se proponen. Además, poner el cuerpo en movimiento es muy saludable porque estimula la potencia muscular, mejora la capacidad respiratoria, oxigena la sangre y favorece la coordinación. Asimismo, los deportes en equipo le ayudan al niño a establecer mejores relaciones sociales, a comprender el valor de la cooperación y a aprender la necesidad de respetar normas.

El deporte promueve la perseverancia y el afán de superación.

Ambos pueden ser beneficiosos si se los traslada a otros ámbitos de la vida. Pero es importante recordar que, el deporte, también impulsa un espíritu competitivo que habrá que enseñar a moderar. El aprendizaje primordial que deben adquirir los niños es que lo esencial es participar y divertirse junto con sus compañeros.



¿Qué tener en cuenta al momento de elegir?

Es imprescindible consultar la opinión del niño y ofrecerle la posibilidad entre varias opciones. Si el pequeño lo percibe como una imposición que le resulta desagradable, no se beneficiará de la práctica deportiva.

Por otro lado, tener en cuenta la edad del niño. Entre los tres y los cinco años se recomienda la natación. Entre los seis y los ocho años, la variedad. Entre los nueve y los once años, los deportes de competición.

También conviene considerar la personalidad del pequeño. Hay deportes más indicados para niños activos y coordinados (de pelota), sociables (de equipo), inquietos y activos (atletismo o natación) o perfeccionistas (tenis o artes marciales).



Por último, es necesario considerar el tiempo disponible para acompañar al niño hijo en su práctica deportiva. Recordemos que, para él, lo más importante será tenernos como espectadores.




Fuente: panorama.com.ve

lunes, 24 de abril de 2017

NIÑOS SANOS Y FELICES



 Todos los niños necesitan lo básico de la vida como una buena alimentación, hogar, así como sentirse amados y seguros para un buen desarrollo físico, mental y emocional. De ahí que especialistas presenten algunos consejos para que los niños crezcan felices y sanos.

Edward Hallowell, siquiatra y autor de The Childhood Roots of Adult Happiness, afirma que un niño feliz sonríe, juega; es curioso, muestra interés y convive con otros niños".

 Agrega que esta felicidad se incrementa cuando los padres se relacionan con ellos, juegan y se divierten juntos. Conectarse en su niñez garantiza un sano desarrollo del niño.

Hay muchas maneras de hacer crecer niños felices y bien adaptados. Expertos comparten algunos consejos para asegurarse de que así sea.

Respetar su autonomía.
Martha B. Straus, profesora en el Departamento de Psicología Clínica en Antioch University New England, Estados Unidos, aconseja que al ser los padres una guía para sus hijos es importante respetar su autonomía a medida que van creciendo, que comiencen a tomar sus propias decisiones y advertirles de las consecuencias.

Los padres deben compartir con alegría el éxito de los hijos y reconocer sus esfuerzos. Esto hace sentir al menor que tiene algo de control sobre su vida.

La experta en temas de familia también sugiere asegurarse de que un hijo esté practicando algo que ellos realmente disfrute.

 Alimentación saludable.
Como padre es indispensable enseñar a tus hijos la importancia de una buena nutrición, ya que está comprobado que de esto depende un adecuado crecimiento y aprendizaje.

De acuerdo con el Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos, las claves para una alimentación saludable son la variedad, el equilibrio y la moderación. Aconsejan alimentar a los niños con una variedad de verduras, frutas, legumbres, pescado, carnes magras y productos bajo en grasas, así como lácteos descremados y yogur. También mantenerlos perfectamente hidratados de preferencia con agua natural.

 Fomentar la actividad física.
Para Martha B. Straus esto implica más que tener a su hijo sano y en forma. Realizar una actividad física estimula la liberación de endorfinas que desencadenan sentimientos de felicidad. Además, es una forma de fomentar hábitos saludables para toda la vida.



Fuente: salud180.com